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SCHICK: UN DILEMA PARA DI FRANCESCO

Patrik Schick se bastó de una gran segunda vuelta durante el curso pasado para echar la puerta abajo. El joven, de apenas 21 años, aprovechó su momento con la lesión de Muriel, y, tras no superar el reconocimiento con la Juventus, se convirtió, a la postre, en la inversión más cara en la historia de la Roma. Una responsabilidad a la que ahora, un año después de su aparición y ya superados de una vez por todas los problemas físicos con los que casi, se diría, aterrizó en la capital, el atacante se ha puesto manos a la obra para justificar que su fichaje, pese a contar con un bagaje tan escueto, fue todo un acierto. Aunque para ello deberá resolver de inmediato el crucial interrogante que le acecha desde mucho antes de tomar tierra: ¿dónde diantres encaja en el sistema de Eusebio Di Francesco?



En la Roma ha empezado a jugar por la derecha: el lado débil del equipo

Desde un primer momento Di Francesco comenzó a dar forma a su propuesta en la Roma centrando todo su empeño en el costado izquierdo, consciente de que ese es, sin duda, su lado más seguro. Hasta el punto de que por allí, incluso, ha decidido volcar la salida en raso del equipo. Así que, coleccionada esta certeza, el siguiente paso le ha llevado a centrar sus esfuerzos en la otra orilla. La cual, tras el adiós de Salah, no ha vuelto a ser la misma. Por ello, y tras distintos ensayos que le han hecho probar con Defrel -más punta que extremo-, Cengiz -algo verde en lo poco que ha mostrado-, Gerson -quien apenas ha tenido regularidad- y El Shaarawy -por ahora el perfil más parecido al que regentaba el egipcio, a pesar de que su costado preferido no deja de ser el izquierdo-, el técnico ha querido probar en las últimas semanas a colocar a Schick de extremo. O, cuanto menos, a abrirle mucho por derecha en el tridente. Pero el experimento, como puede resultar palpable, no está resultando tan fructífero como, seguro, hubiera deseado Di Francesco en el instante de echar mano del checo.  

Di Francesco: "Schick está creciendo mucho. Hoy [tras la derrota ante el Torino], además del gol, me han gustado mucho los veinte minutos que ha jugado cerca de Dzeko. Con la continuidad que le estamos dando pretendemos que siga desarrollando todas sus facultades. Y lo que sí puedo decir es que va por muy buen camino".

Resulta de vital importancia destacar el hecho de que Schick irrumpió en la élite jugando desde una posición más centrada. Como punta o segunda referencia, en función de cómo decidiera escalonarlo Giampaolo para la ocasión con Quagliarella, su otro delantero; el futbolista de la Roma, de esta forma, gozaba de una mayor libertad en sus movimientos de la que ahora dispone. Tanto de dentro hacia fuera, como de fuera hacia dentro, el estilo, mucho más vertical del que presume esta Roma -en resumen, por el método tan pragmático que conserva el cuadro genovés a la hora de plantear sus encuentros-, también benefició a que Schick, con tantos espacios, dispusiera de un margen de maniobra mucho más amplio del que detenta actualmente en el Olímpico. Y más, aun si cabe, cuando Di Francesco le ha obligado a partir en estático desde el costado. Puesto que Schick no detenta la explosividad ni el regate de todo aquel que pretenda desempeñar su carrera en estos lares, esto viene a explicar el por qué, en estos últimos encuentros, el checo se ha tomado la licencia de formar en pareja con Dzeko, ofreciendo así un remate alternativo al torrente que Kolarov y Perotti generan por izquierda

Schick ha mostrado una clara incompatibilidad a jugar como extremo 

Será, por tanto, responsabilidad de Di Francesco negociar con Schick una zona donde ambas partes resulten beneficiadas. Pues aunque el técnico, a tenor de estos meses, no parezca muy por la labor de romper con su arquetípico 4-3-3, el último fin de semana ante el Cagliari acabó modificando la propuesta a un 4-2-3-1 donde el joven, a pesar de partir en un principio desde la cal, terminó rellenando el espacio colindante a la espalda de Dzeko; el mismo sitio donde ante el Torino, en la Copa, firmó su primera diana con la Roma tras recibir un envío cruzado. Por lo tanto, dado que en estas lides más internas es como mejor ha rendido Schick en su aún breve trayectoria por la Serie A, está por ver si Di Francesco, en consecuencia, decide trastocar sus principios para propiciarle a su atacante un hueco donde se sienta más cómodo. Lo que inevitablemente, para conseguirlo, le llevará a cargarle a otro con el dilema del costado: el cual, cada vez que Schick ha actuado más abierto, ha recaído por completo en el lateral, Florenzi-. A no ser que de lo contrario, si decide seguir probando y sin por ello variar un ápice, corra el riesgo de que el fichaje estrella de la entidad quede relegado, por lo pronto, a ser el suplente de Dzeko


- Fuente imagen principal: www.asroma.com
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3 comentarios:

  1. Me llama la atención el paralelismo que están siguiendo las temporadas de los dos segundos delanteros que tuvo el año pasado la Sampdoria. Ambos han pasado a equipos que juegan con un solo punta, por lo que sus entrenadores tienen dificultades para encontrarles acomodo.

    Tanto Muriel como Schick destacaron en Génova siendo segundos puntas con bastante movilidad que mezclaban apoyos con caidas a banda derecha sobre todo, y su responsabilidad ofensiva estaba más orientada a desequilibrar ocupando espacios vacíos que a marcar goles, pues para eso estaba Quagliarella.

    En Sevilla y Roma, por ahora ninguno ha justificado parte del desembolso mayúsculo que hicieron por ellos (ambos son los fichajes más caros en la historia de los dos clubes). El colombiano en punta no termina de cuajar porque le falta cuota goleadora, y en la izquierda se ve algo perdido pues entra menos en juego y su radio de acción disminuye. El checo, por su parte cuando ha jugado en derecha me ha dejado muy frío y creo que le pasa como a Muriel, necesita aparecer más por dentro para tener más gente con la que asociarse.

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    1. @DavidM_SVQ

      Muy buena lectura. Ambos necesitan de un compañero cerca, no son puntas clásicos. Y eso, por ejemplo, es otro detalle del contexto a tener muy en cuenta, por ejemplo, en la realidad actual de Schick. Además, insisto, en el caso de la Roma, el equipo de Di Francesco y el de Giampaolo tienen muy poco en común. La Sampdoria replegaba -y repliega- muchas veces para salir por velocidad, y ahí en cuando Schick comenzó a explotar: en sus conducciones, sus toques tan técnicos, y sus caídas a banda derecha. Es que es todo lo contrario a lo que está viviendo ahora en Roma. En estos momentos no arranca desde atrás para acercarse a la banda, sino que parte de ella. Y claro, el cambio es grande.

      ¿Te está decepcionando por ahora Muriel?

      Gracias por acercarte, como siempre. ¡Un abrazo, crack!

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    2. También el estilo de juego influye como comentas. La Sampdoria buscaba más el repliegue y la contra, por lo que Muriel y Schick se encontraban más espacios para transitar y al rival volviendo a ordenarse. Ahí ambos castigaban.

      En sus equipos actuales, se juega a otra cosa. Son equipos más protagonistas y el colectivo ya no les pide contragolpear, si no crear desde el ataque estático con el rival ordenado. Y eso es mucho más complicado, porque no te vale la velocidad de piernas, si no la mental, el talento y la calidad. Y ojo, creo que ambos están sobrados de eso, pero tienen que acostubrarse a este nuevo rol.

      Sobre Muriel, no puedo decir que me haya decepcionado pero tampoco está cumpliendos mis expectativas. Empezó bien, mostrado movilidad, capacidad asociativa y talento en cada acción pero con el paso de los partidos se ha ido apagando hasta el punto que el último mes ha estado muy mal.

      Tampoco el contexto de Berizzo le ayudaba. Tanta posesión horizontal y la nula capacidad de contragolpear no es escenario para el colombiano pues como he comentado antes, enfrentarse a repliegues bajos parece que aún le cuesta.

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