, , , , , , , ,

DOUGLAS COSTA EN UN NUEVO SISTEMA

La Juventus y Douglas Costa aún no se habían conocido. Tanto el uno como el otro sabían que el segundo existía, pues así lo consideró oportuno la Champions 2015/16. Pero aquello, que pareció insignificante, terminó siendo un flechazo. La gratitud con la que el club y el brasileño se saludaron desde el principio, cuando decidieron de mutuo acuerdo estrechar sus lazos este verano, pareció como si realmente ambos se habían echado de menos todo este tiempo. La relación, como otra cualquiera, atraviesa los distintos preceptos de toda convivencia. Y todo parece indicar que esta está preparada para pasar de las casualidades al encanto. Douglas Costa era todo cuanto añoraba la Juventus. Y viceversa.

Douglas Costa (27), durante el partido ante el Crotone. Foto: Marco Bertorello/AFP Photo


Massimiliano Allegri se ha vuelto algo más pragmático que en los últimos años. Esto viene a decir que ahora, ante los momentos de mayor trascendencia por los que ha atravesado la Juventus 2017/18, el técnico apenas ha variado la fórmula -dentro de lo posible- que le llevó a acariciar la gloria. Más allá del circunstancial coqueteo que mantuvo a principios del curso con el 4-3-3, el equipo se había mantenido implacable con respecto a su forma. Así como también, lógicamente, con su manera de interpretar los partidos. Hasta este momento. Antes de esta semana, de hecho, la Juventus no había cambiado un ápice con respecto al pasado. Si acaso, debido a las bajas durante el mercado, la única evolución expuesta había sido emular, entre las piezas que ya tenía, la variopinta propuesta que consagró meses atrás con el 4-2-3-1. Aunque todo eso ya parece pertenecer al pasado. La Juventus, como a principios de este año, ha vuelto a mudar de piel. Y Costa, ante dicha tesitura, deberá asumir responsabilidades.

La Juventus ha pasado a jugar en un 3-4-3 o 3-4-2-1

En cuestión de minutos, Douglas Costa es el segundo fichaje más utilizado por la Juventus en lo que va de curso. Y eso que en tan solo seis de los 11 partidos que ha disputado hasta la fecha lo ha hecho desde el principio. Su rol a estas alturas parecía encaminado al de revolucionar los partidos entrando desde el banquillo. Pues sus características técnicas, además, se asemejan en demasía a las del prototipo encargado de cumplir con dicho reparto. Sin embargo, el cambio en la estructura del equipo parece aguardarle un destino más alentador al extremo carioca. Al menos a corto plazo, pues todas las quinielas concuerdan en darle como favorito por un puesto de titular en la transición táctica. La Juventus ha pasado a organizarse en torno a un 3-4-3, el cual estrenó en la Serie A el pasado fin de semana ante el Crotone. Un sistema que, a pesar de que a simple vista no parezca guardar más relación con el 4-2-3-1 que en la custodia de un doble pivote en mediocampo, no obstante preserva ciertos dejes que Dybala y el propio Costa tratarán de paliar juntos


La Juventus del 4-2-3-1, donde Mandzukic hacía de teórico extremo izquierdo, se terminó quedando algo corta en según qué tipo de escenarios. Sobre todo en aquellos donde el equipo debía tomar la iniciativa con el esférico de principio a fin, y sortear así las diversas trabas que le propusiera su contrario, organizado en muy pocos metros alrededor de su área. Y precisamente por eso, porque la Vecchia Signora a menudo no era capaz de girar estos entramados al margen, como casi siempre, de recurrir en exceso al centro lateral, el cambio de sistema venía resultando algo necesario. Ante el Napoli, si nada extraño sucede, de derecha a izquierda volverán a jugar Dybala y Costa. Los dos futbolistas que más regates promedian en el equipo (38 y 26, de manera respectiva). Y todo lo que esto conlleva, jugar por los lados con dos futbolistas con un manejo exquisito de ambas piernas. Si funciona -puesto que no hay motivos para lo contrario-, no sería de extrañar que Allegri decida darle continuidad al método. Un plan que detenta(rá) otros socios en el banquillo como Bernardeschi o Cuadrado. Y cuyo éxito quedará patente en la forma con la que el equipo comience a desarbolar rivales para desquitarse de sus miedos.

Artículo relacionado: 'De Sciglio después de Dani Alves'
Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario