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EL SECTOR DE DANI ALVES

Dani Alves ha nacido por y para ganar encuentros así. Partidos como el del próximo sábado, el de Cardiff, donde hay una Copa de Europa en juego. Sería tan injusto como absurdo dedicar un texto a la figura del brasileño intentando enfrascar su zona de influencia en un solo sector del terreno. Alves, a fin de cuentas, no se considera de nada. Ni de nadie. Engrosa la lista, no muy extensa, de aquellos futbolistas que toman su rutina por festejo, por diversión. Como su carácter. Como su juego sobre el césped con el que, de un tiempo a esta parte, ha venido inundando el hacer de una anciana recta, curtida en mil batallas, pero quien todavía ha demostrado cuerda y, sobre todo, responsabilidad para seguir bailando hasta la nota final.

Dani Alves (34), durante un partido con la Juventus esta temporada. Foto: Juventus.com

Dani Alves, por delante del lateral diestro y a la misma altura que los mediocentros

De esta forma, muy a groso modo, podríamos acotar la parcela donde más le gusta entretenerse al brasileño cada vez con más frecuencia. La solución, virgen hasta entonces en el ingenio de Massimiliano Allegri, terminó por resolver el cruce de semifinales y la Copa Italia en menos de una semana para los suyos. Alves, por la naturaleza de su juego, gusta de conectar en mediocampo y, por ende, generar acciones, espacios y ventajas en la zona diestra del terreno. Así, como ya sucediese ante el club monegasco, el carioca se servía del mediocentro al uso para combinar a pocos toques, y lanzar entonces la salida colectiva. Resulta, desde hace unas semanas, y a la vez que Dybala -no por casualidad, como más abajo detallaremos-, el elemento más desequilibrante de la actual Juventus de Turín. Conexiones en corto, por bajo, aportando a la circulación la fluidez necesaria con la que librar cualquier tipo de presión rival, el brasileño ha logrado construir por su sector, el de su mejor pie por nacimiento, la salida más eficaz y segura de Allegri y compañía. Si bien Miralem Pjanic, como integrante del doble pivote, le aporta a su compañero el esférico con ya unos cuantos metros de rodaje, Alves se encarga de su recepción, de hacerlo progresar y llevarlo entonces hasta su destino idílico. 

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Alves, como Mandzukic, contará con la obligación de un retorno tan exigente como continuo

Mapa de calor de Dani Alves vs Monaco: zona de acción del brasileño
Al igual que sucede con el croata en el costado izquierdo, Dani Alves puede aposentar por el contrario otra de las llaves de suma responsabilidad. El brasileño, a priori por delante de Andrea Barzagli -quien actuará como lateral, o central más abierto por derecha-, deberá asumir en lo defensivo un retorno muy exigente pues, en pocos intercambios, el Real Madrid logra acumular en dicha zona a futbolistas como Marcelo, Isco o Toni Kroos. Además de las continuas caídas que pueda realizar Karim Benzema. Y el misticismo que encierra siempre un futbolista como Cristiano Ronaldo. Es posible que, partiendo de la base que el malagueño sea quien termine recogiendo el testigo de la partida, y que Dani Carvajal (por derecha) sale de una reciente lesión muscular, el conjunto de Zinedine Zidane intente dirigir la torna de sus acciones por la zona recién mentada. Con Kroos, desde el interior izquierdo, ofreciendo una apertura constante al hombre que se sitúe aún más cerca de la cal, para ofrecer el regate, la combinación o la individualidad; exigirá a Daniel Alves no desatender a su espalda, la que protegerá Andrea Barzagli, sin que el italiano sea adalid en afrontar este tipo de empresas. 

Algo parecido sucederá, aunque no exactamente lo idéntico, cuando sea Dani Alves quien corra con la pelota bajo su dominio. En el dorsal de Marcelo, precisamente, es donde la Juventus atesora una de sus principales bazas de cara a fallar el choque en su beneficio. Como sucede con su compatriota, el lateral izquierdo del Real Madrid tampoco merece a estas alturas presentación alguna, aunque bien por todos es conocido que la tarea defensiva, o mejor dicho el repliegue a la base, no resulta uno de sus mejores fuertes. La desocupación que, como tantas otras veces, obliga a Sergio Ramos a salir de su sitio y apagar el incendio, convierte a la transición ataque-defensa del Madrid en uno de los principales focos de atención en Cardiff. Tanto Ramos como Casemiro, obligados a cortar cualquier tipo de arrancada que pretenda lanzar la Juventus, tienen ante sí el difícil reto de afrontar dicha hazaña con el desajuste que eso puede provocar (tras centro o envío) ante Dybala, Higuaín o el mismo Pjanic -al espacio-. Es por ello que, si bien termina por ser Isco el titular para Zidane, la posición del malagueño vuelva a ser llevada al sector izquierdo del repliegue para controlar, y perseguir si fuera necesario -que lo será, y ya cuenta con ello-, el desorden con nombre de la Juventus que, en virtud de sus pases, carreras y salidas de presión -donde continúa siendo uno de los mejores-, logra reajustar de la mejor forma al colectivo, en caso de que la pelota no consiga alcanzar el área del equipo contrario. Zidane, a buen seguro, ya atiende a sus virtudes.

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