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KHEDIRA EN EL DOBLE PIVOTE: ¿ACIERTO O CONDICIONANTE?

Massimiliano Allegri, en uno de los gestos que mejor lo definen como técnico, volvió a cambiar la estructura de la Juventus. La variante al 4-2-3-1, como solución y adaptación a un contexto entre lesiones -sobre todo en defensa-, flaquezas en el rendimiento y acoplo ofensivo -sin necesidad de prescindir de ninguna de sus tres piezas capitales-, ha respondido bien. Al menos, en cuanto a números se refiere, los bianconeri han sabido mantenerse en sus trece. Anoche, con la eliminatoria muy encarrilada tras su viaje a Oporto, volvió a alcanzar los cuartos de final de la Champions. Y sobre el césped, como no podía ser de otra forma, estuvo uno de los pocos hombres que siempre se ha ganado la confianza allá por donde pasa. Pues pocos currículos, en esto del fútbol, compiten con el suyo.

Sami Khedira (29) celebra un tanto con la Juventus durante esta temporada. Foto: ESPN

Pese a los cambios, en cuanto a nombres y sistema se refieren, Khedira se mantiene fijo

Primero el fichaje de Miralem Pjanic. Y después el cambio de sistema, siendo él un interior de mucho recorrido, a un módulo que prescinde de su posición para formar un doble pivote en mediocampo, hizo presagiar que Sami Khedira podría ser el principal afectado entre tanta variante. Sin embargo, con el campeonato a punto de entrar en su fase decisiva, el alemán se mantiene como pieza titular en esta Juventus. Y no solo se mantiene porque sí, ni porque Marchisio no alcance el nivel físico deseado o la proyección de Pjanic no avance según el guion previsto, sino porque Khedira ha sabido reconvertir su fútbol. O, cuanto menos, acomodarlo a las nuevas exigencias del 4-2-3-1. De esta forma, el alemán ha pasado de ser un interior diestro al uso, con el que boquearon propios y extraños durante la cita mundialista en Brasil 2014 o, más recientemente, lo ha hecho aquel curioso que se haya acercado a verlo con la Juventus; a readaptar su sitio a un doble pivote. Es, actualmente, lo más parecido a la versión que le intentó inculcar Mourinho como pareja de Xabi Alonso en el Real Madrid.  

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No obstante, como puede resultar lógico, Sami Khedira ha progresado sus prestaciones con respecto a su paso por la capital de España. Tanto con Mourinho como con Ancelotti. Sumando a Low y al propio Allegri, el alemán se ha convertido en un habitual por donde juega. Y no es de extrañar. Acusado en numerosas ocasiones de no ser el interior más dinámico, ni el más vistoso, de entre todos los centrocampistas llegadores que han ido floreciendo sobre el fútbol europeo; Khedira, con sus virtudes y defectos, ha actuado siempre como un simplificador del juego. Porque para complicarlo, si la causa lo requiere, Allegri -o quien le suceda- llegado ese momento deberá echar mano de otro cualquiera. Pero en cuanto a toque corto, devolución y llegada en segunda línea, el ‘6’ de la Juventus no requiere de mayor cometido para ser considerado como uno de los mejores en lo suyo. Y su seguridad es tal, que incluso tras la llegada de Tomás Rincón (acostumbrado a este tipo de escenarios), Allegri le ha abonado el escenario para que se erija como pivote. Y la respuesta, si nos ceñimos al germano, no difiere de ser correcta. Lo que no significa el mejor encaje.

El 4-2-3-1 de la Juventus, sin embargo, se atasca en estático: y Khedira tiene mucho que ver 

Imagen #1: Sami Khedira, primer pasador, vs Porto en UCL. (Link en bío)
Por ello, no resulta extraño que, incluido el encuentro de anoche ante los portugueses, Khedira figure como el segundo hombre más utilizado durante esta temporada por la Juventus; solo por detrás de Higuaín, y por delante incluso de otros como Buffon, Bonucci o Dybala. El colectivo, sin embargo, como denotó en el encuentro de ida y también en ciertas fases del pasado viernes ante el Milan, sufre para armar su ataque en estático de la manera más dañina. Dybala, ahora como mediapunta, dejando así libre su puesto por derecha a un extremo puro como Cuadrado -o Pjaca-, goza de una mayor libertad en la parcela de los 3/4 de campo para combinar, descargar o brillar por su propia individualidad. Sin embargo, y aunque el nuevo módulo haya conseguido compensar ambos costados. Por derecha, cuando no existe opción al regate-desequilibrio del extremo en cuestión, la opción más recurrida es el centro al área. Por lo que se ha visto interrumpida, o mejor dicho sustituida, la conexión del primer tramo de curso entre Alves, Dybala y Khedira. El alemán, ahora instruido -si cabe la necesidad- de proporcionar la primera línea de pase (Imagen #1) entre los centrales, no reluce entonces su principal virtud llegadora que unía la alianza más desequilibrante de la Juventus por el costado diestro. Y esta, a expensas de que Alves retome su nivel previo a la lesión (ya se encuentra en ello), no es sino razón fundamental para entender el atasco que puede sufrir la Juventus por el simple hecho de situar a Khedira en un rol más posicional, y no proporcionarle la libertad de antaño con un centrocampista más a sus espaldas. 

Ante el Porto, en Turín, volvió a repetir titularidad: esta vez como pareja de Marchisio

A pesar de la renta conseguida en Do Dragao, Massimiliano Allegri decidió recibir al Porto con su once de gala. Al menos, si cabe, con aquellos futbolistas que se encuentran actualmente en el mejor estado de forma. Y entre los mismos, sin importar el balotaje de minutos ya disputados, Sami Khedira volvió a formar de la partida. Fue en el habitual 4-2-3-1 bianconero, esta vez como compañero de Marchisio en el doble pivote. La Juventus, conocedora de su ventaja, completó noventa minutos de un ritmo bajo, controlador, de mucho sentido táctico. Golpeó, inclusive, en el momento adecuado. Y en la segunda mitad, con un futbolista más que su contrario -tras la expulsión de Maxi Pereira, en el penalti anotado por Dybala-, se limitó entonces a aquello que mejor sabe en estos casos: aguantar un resultado, dormir un encuentro, hacer que pasen pocas cosas; bien ordenada y sin cesar nunca de estar atenta

Khedira, 2º futbolista con más minutos de la Juve: 2884; por detrás de Higuaín (3033'). Y delante de Buffon (2865'), Mandzukic (2598') y Bonucci (2554').

Imagen #2: Mapa calor Khedira vs Milan: 94% pase, 4 disparos, 4 tackles
El alemán, primero fijo por izquierda y después más móvil alrededor de Marchisio -para llegar, guardar la espalda o caer hacia cualquiera de sus lados-, volvió a demostrar cualidades para participar de la elaboración, acercarse al área o, incluso, hacer progresar a la Juventus escalonándose entre las líneas portuguesas (Imagen #2). Todo ello en pocos toques, bajas revoluciones, de una manera tan simple como efectiva. Aunque, por otro lado, ese mismo ritmo bajo no sea el más indicado para acceder a la presión o recuperar un espacio en caso de pérdida y repliegue rápido; aunque el Porto jamás precisó de estos aspectos. Así como tampoco en escenarios de dominio territorial, desde un rol más fijo como el doble pivote -donde Marchisio suele ser el guardaespaldas-, dispone de un recurso asociativo capaz de comprometer en exceso con sus envíos -largos o más cercanos- a un colectivo bien armado sobre su propio campo. Marchisio, primer (y mejor) regista de esta Juventus. Y hasta que Pjanic encuentre sitio. O, dicho de otra forma, Allegri consiga acoplarlo como a Mandzukic. Khedira, a su ritmo, suma minutos, credenciales y ventaja a sus competidores para seguir siendo indiscutible a tenor de su técnico.

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