, , , , , , , , ,

UNA ATALANTA POR Y PARA ANDREA PETAGNA

Andrea Petagna formó parte de la camada milanista que, como Riccardo Saponara o Bryan Cristante, no cumplió las exigentes expectativas de rejuvenecer, a la vez que italianizar, a la entidad tal y como pretendía su principal capataz, Silvio Berlusconi. No obstante, algún que otro verano después de todo aquello, el chico de Trieste, por increíble que parezca -dado su físico y el recuerdo que sondea su figura-, cuenta con apenas 21 años de edad. Y lidera, con la responsabilidad que conlleva ser la máxima referencia ofensiva, a la principal revelación de la Serie A 2016/2017. Pues, no hace falta más que ver al atacante y a los suyos un rato, un fin de semana cualquiera, para comprender que tanto Gasperini, Petagna y, en resumidas cuentas, la Atalanta, han construido una amenaza capaz de atemorizar a cualquier plantilla de toda Italia.

Andrea Petagna (21) pugna con un esférico durante esta temporada con Kalidou Koulibaly (25). Foto: CalcioMercato

El sistema y, por ende, el estilo de la Atalanta nutre al fútbol de Petagna. Y viceversa

Porque Andrea Petagna, a primera vista, no iba a ser el delantero centro del conjunto bergamasco para este curso. Alberto Palloschi, o incluso Mauricio Pinilla -quien ahora, sin opciones, ha debido emigrar al Genoa-, por su contrastada experiencia apuntaban a recoger el testigo por una punta de lanza todavía algo naufraga desde el regreso de Germán Denis a Argentina. Sin embargo, el joven italiano, al igual que han hecho otros como Kessié, Conti o Caldara, irrumpió desde hace jornadas en los planes de Gian Piero Gasperini. Y no de cualquier forma. La Atalanta, organizada en un sistema 3-4-2-1, se caracteriza por dos particularidades que, de mitad de tabla hacia arriba, distinguen su fútbol al del resto de equipos en Italia: en el aspecto defensivo, el equipo plantea una serie de marcajes individuales que, tras pérdida, realizan con la misma soltura a través de una presión a gran altura o, en función del rival y su capacidad para librar este tipo de coacciones, de manera ordenada sobre su propio campo. En segundo lugar, y sin por ello perder de vista el primer aspecto, se encuentra la manera con la que organizan su ataque. Ya que, como resulta evidente, cuanto mejor defiende, más agrede.

| Leer más: Roberto Gagliardini en el Inter: dónde y para qué |

Ser el quinto clasificado de un campeonato como el italiano, tras veinticinco jornadas disputadas, por encima de rivales como la Lazio, la Fiorentina o el propio Milan no es sino la constatación de que el colectivo de Gasperini es uno de los más completos de la competición. Y para ello, más allá de su puesto en la tabla, no hay mejor muestra que, tras la venta de Roberto Gagliardini al Inter durante el pasado mes de enero, el equipo ha sabido reponerse a la baja de uno de sus más destacados sobre el campo. Porque el centrocampista era, a todos los efectos, el encargado de mantener conexo a todo el equipo gracias a un buen despliegue físico que, con el paso de las semanas, fue completando con una mejor lectura táctica. Con Freuler -antes Gagliardini- y Kessiè como doble pivote, siendo aún así el suizo más posicional que el africano, la Atalanta no está construida para mantener posesiones largas. Ni jugadas muy extensas. Lo suyo es la velocidad. El control de los espacios, tanto en ataque como en defensa, por encima del dominio del esférico. Tampoco el contragolpe es su especialidad, pues su constante intercambio de anticipaciones y coberturas no le exige un repliegue muy bajo. En la Atalanta, como base de su éxito, prima la intensidad. Y para ello qué mejor recurso que un delantero portentoso en lo físico, a la vez que potente y resolutivo en los espacios reducidos.

Se ha destapado en este 2016/17 como uno de los delanteros más autosuficientes de Italia

El italiano, como le sucede a otros tantos delanteros del campeonato -aunque no por ello todos experimentan la misma evolución-, se ha visto obligado a adecuar su fútbol de acuerdo al estilo general del equipo. Y, como no existe mal que por bien no venga, la obligación de pasar tantos minutos fuera del área ha comenzado a desarrollar en Petagna una serie de virtudes que, correctamente explotadas, podrían convertirlo el día de mañana en uno de los atacantes más completos del continente. Si bien es cierto que, en los metros finales, su determinación no es siempre la más precisa (65% de acierto en su disparo); su alta envergadura (1,90) que permite a la Atalanta encontrar una salida más directa cuando la situación lo requiere, no le priva sin embargo de actuar con soltura fuera del rectángulo contrario (Imagen #1). Porque Petagna, mucho más que su remate -aspecto aún por mejorar-, es un futbolista capaz de abarcar de lado a lado los tres cuartos de campo. Por izquierda con el ‘Papu’ Gómez -principal suministrador de centros laterales, además de los carrileros- y por derecha con Jasmin Kurtic -quien no es un extremo como tal, sino un centrocampista reconvertido- el delantero completa una sociedad tan distinta como complementaria. 

Imagen #1: Petagna vs Chievo: 95% pases, 5 regates y 4 disparos (Click)
De manejo zurdo por naturaleza, su movimiento preferido es aquel en el que, de espaldas a portería, con su cuerpo de por medio entre el esférico y el contrario, consigue girar: bien para volcar la acción hacia cualquiera de los costados, gracias a su preciso envío corto/largo -y entonces correr hacia el punto de penalti para buscar el remate-; como para encarar por su cuenta, debido a su buena técnica. Porque ante esto, y sin que la edad sirva como excusa, no resulta una nimiedad el intentar frenar a una masa como la de Petagna cuando echa a correr con el balón pegado a su pie. No será, de momento, el artillero más prolífico del Calcio. Ni tampoco quien más asistencias haya repartido una vez finalice el curso. Pues, a lo sumo, la influencia de Petagna sobre la Atalanta y el impacto que esta mantiene con respecto a la competición excede a la simplicidad de reducir su desempeño en meros símbolos algebraicos (esta temporada acumula cinco dianas en 22 encuentros disputados, entre Serie A y Copa). Por el momento, dado que solo son 21 años, y en vistas de si mejora o no también su efectividad de cara a puerta, Petagna más que delantero debería ser considerado bajo la función de un ‘facilitador colectivo’. Y si consiguiese adecuar su crecimiento futbolístico en su totalidad de sentidos como atacante no sería de extrañar que, en próximas convocatorias de la Selección, Ventura probase a pegarle un toque. Rusia y el 2018 no atienden demasiado lejos.  

Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario