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HIGUAÍN Y RUGANI PARA LANZAR A LA JUVENTUS

A pocos días de viajar a Doha, a disputar la final de la Supercoppa d'Italia frente al Milan, la Juventus puso el broche al año 2016 en la competición regular. Lo hizo, además, de la mejor manera posible: venciendo a la Roma, su principal perseguidor esta temporada. Y todo esto gracias, una semana más, al acierto del que llegó para trazar la diferencia europea y, por el momento, se contenta con hacerlo dentro de la propia Italia: Gonzalo Higuaín. El cuadro bianconero cierra el año natural con una distancia de siete puntos con respecto al segundo. Y lo mejor para ellos, siendo esta la peor noticia para el resto, es que aún dista de alcanzar su mejor cota futbolística del curso 2016/2017.

Gonzalo Higuaín (29) celebra su gol número 13 de la temporada ante la Roma. Foto: La Vanguardia

Gonzalo Higuaín, una vez más, volvió a resultar diferencial

La Roma le cedió medio metro. No más que eso. Y en ese pequeño lapso, Higuaín pudo recuperar, fintar ante la salida de Manolas, orientar el disparo, ejecutarlo e incluso le sobró espacio para corretear festejando el tanto. Como ya ocurriese ante el Torino, hace exactamente una jornada, el ariete argentino volvió a resultar decisivo. En total, además de para abrir o cerrar resultados, los 13 goles que ya suma Gonzalo Higuaín esta temporada han derivado de manera directa en hasta 10 puntos -entre liga y Champions- para la Juventus. Esta vez, a diferencia de lo que la palabra rescate puede a hacer a alguno imaginarse, el tanto llegó antes del primer cuarto de hora. Salió la Juventus sabedora de que una victoria no solo redondearía el año y aportaría la confianza necesaria antes de bregar por el último título, sino que además supondría un zarpazo amenazante -y quién sabe si decisivo- por su sexto Scudetto consecutivo. Como ya probase ante la Atalanta, Massimiliano Allegri volvió a apostar por un 4-3-1-2 de inicio, con Miralem Pjanic entre los atacantes y el mediocampo.

El partido de Daniele Rugani (vs Roma) en cifras: 67% de acierto en el pase, 2 tackles, 5 recuperaciones, 8 despejes y una falta. [Squawka]

Imagen #1: Mapa de calor de Rugani vs Roma. (Click)
Sin embargo, la temprana ventaja con la que se encontró la Juventus cambió por completo las tornas del primer tiempo. No puntuar en Turín supondría un golpe crítico de acuerdo a las aspiraciones de esta Roma, así que sumado al paso atrás que en ese momento decidió dar la Juventus (ya por delante en el marcador), el equipo de Luciano Spalletti se vio en la tesitura de tomar el testigo del encuentro. Con todo el cuadro juventino por detrás del esférico, a la caza de un contragolpe con el que dar por sentenciado el partido, fue entonces cuando más acusó la Roma las ausencias de sus dos mejores futbolistas para este tipo de escenarios. O sus bajos estados de forma, mejor sea dicho, pues tanto Mohamed Salah como Bruno Peres terminaron la noche sobre el césped. Como ya ocurriese ante la Lazio y el Milan, sin el extremo egipcio, Spalletti volvió a formar con sus tres centrales atrás -Rüdiger, Manolas y Fazio-, otorgando al alemán la función de además proteger la espalda de su volante (en este caso, Gerson). Con el brasileño por derecha y su compatriota Emerson por izquierda, en el mismo carril que ocupaban Lichtsteiner, Khedira y Mandzukic se dejaba caer, la Roma no pudo explotar profundidad lateral alguna. Solo cuando Dzeko salía fuera del área, y conseguía actuar -algo que no siempre sucedió- antes de que se produjese la reacción de Rugani o Chiellini, para poner de cara a Nainggolan, el equipo giallorosso pudo comprobar al menos de más cerca el verde que lucía Buffon en su camiseta.

La entrada de Mohamed Salah no produjo el efecto deseado

Sin poder jugar un solo minuto desde finales del mes pasado, el regreso de Salah apenas tambaleó los cimientos bianconeri. Y en este aspecto la sobriedad demostrada por Daniele Rugani tiene mucho que decir. El joven italiano realizó uno de sus mejores partidos desde que viste para la Juventus (Imagen #1). Atento en cada recepción de Dzeko, para no dejar girar al bosnio ni tampoco dejarlo prolongar a la llegada en segunda línea de algún compañero, además el central se mostró imperioso a la hora de despejar cada intento bombeado que se centraba desde la banda. La lesión de Pjanic, con casi cuarenta minutos aún por delante, redibujó el sistema de Allegri: entró Cuadrado, y entonces el sistema volvió a ser el desdibujado 4-4-2 con el que la Juventus acudió a visitar al Torino. Este módulo, con el colombiano por delante del lateral diestro, lo hace también posible un Stefano Sturaro que, como interior o volante, de acuerdo a lo que exija el momento, se encuentra cada vez más asentado en el equipo titular. Más tarde, y de vuelta al 3-5-2 (con Barzagli y sin Lichtsteiner) saldría Dybala bajo la premisa de acercar la pelota al área de Szczesny. Y lo consiguió, junto al empeño de Mandzukic, pues aunque la Roma acabó con Strootman, Nainggolan, Salah, Perotti, Dzeko y El Shaarawy, solo un intento -que no fue ni remate- de Manolas a balón parado consiguió meter el susto en el cuerpo a una Juventus que ya ha tomado impulso. Y no parece dispuesta a tocar el freno. 

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