, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

EL INDOMABLE DRIES MERTENS

Nueve minutos necesitó Dries Mertens para firmar uno de los hat-tricks más rápidos en la historia del Calcio. Terminaría computando cuatro, tras realizar una vaselina a la media-vuelta, en una tarde que seguro jamás olvidará. El belga, en un estado de forma excepcional, acumula más de la mitad de sus tantos esta temporada (14) en los últimos tres encuentros (8). Quien tardará mucho tiempo también en preterir lo sucedido será Mihajlovic, pues su Torino, que acumula ya tres derrotas consecutivas, fue arrollado desde el planteamiento. El Napoli escala hasta la tercera plaza y se sitúa solo un punto por debajo de la Roma. Sarri ha (re)encontrado a su delantero y, con ello, la mejor versión del juego.

Dries Mertens (29), junto a Lorenzo Insigne (25), celebra uno de sus tantos ante el Torino. Foto: Mundo Deportivo

Mihajlovic situó un doble lateral, para frenar la banda izquierda del Napoli

Una de las mayores dificultades a la que ha debido enfrentar Maurizio Sarri desde que dirige al Napoli es que, sin Gonzalo Higuaín y tras la baja de Arkadiusz Milik, el equipo perdió la fluidez de mediocampo hacia delante. Con un Jorginho que tampoco empezó el curso en la mejor de sus prestaciones, el colectivo acusó una dolencia a la hora de sacar el esférico: ni Hamsik ni Zielinski, con Diawara a sus espaldas, conseguían batir al contrario. Y en esas, como ya ocurriese ante el Inter, la solución ha sido centrar a Callejón e Insigne (Imagen #1). Con el español y el italiano por dentro, congeniando con el movimiento que además ofrece Mertens fuera del área, el Napoli se impuso una y otra vez al mediocampo titular de Sinisa Mihajlovic (Benassi, Valdifiori y Baselli). El serbio, consciente de que el Napoli proyecta gran parte de sus acciones ofensivas por izquierda, en el triángulo que Ghoulam, Hamsik e Insigne dan forma, decidió situar entonces un doble lateral con Zappacosta -por delante, como extremo, en lugar de Falque- y De Silvestri desde la defensa.

Imagen #1: Posición interior de Callejón e Insigne. (Click para ampliar)
Por fuera, debido a la reiterativa diagonal de sus extremos, Sarri regaló el carril a Ghoulam y Hysaj. Ambos, sobre todo en el caso del albano, dieron profundidad al equipo por los costados. Aunque el Napoli no precisó en demasía de sus laterales. Para entonces, como ya sucediese ante el equipo entrenado por Stefano Pioli, el conjunto partenopeo consiguió desquebrajar a su rival por en medio. Acumula cuatro victorias consecutivas -tres en liga y otra en Champions- por segunda vez esta temporada, y no solo los puntos sino también las sensaciones vuelven a ser la mejor noticia para Sarri. El equipo, sin alejarse en ningún momento del 4-3-3, ha recuperado la fluidez de antaño. Se organiza mejor, ataca con más sentido y, por ende, defiende con más firmeza. Cierto es que el Torino acabó anotando tres tantos, pero también que dos de los mismos llegaron de errores individuales -un penalti y un balón que se le escapa de las manos a Reina-. Pero el Napoli dejó cuarenta y cinco minutos de un nivel altísimo. De mucho ritmo y pocos toques. Pues como ya ocurriese ante Inter y Cagliari, no son sino la confirmación de que Sarri parece haber espantado todos los males

Dries Mertens, como (falso) '9', despunta como un atacante de talla mundial

El futbolista belga acumula ocho goles en sus últimos tres partidos. Marcó ante el Benfica, firmó un hat-trick en Cagliari y ayer, frente al Torino, consiguió un póker. No obstante, su participación trasciende más allá de lo que reflejan sus cifras anotadoras. Pues, para empezar, ante el conjunto de Mihajlovic firmó cuatro pero también fue partícipe, gracias a la conducción que habilitó a Callejón, en el gol que consiguió Chiriches. Porque Dries Mertens no solo está marcando goles, sino que además está haciendo que el Napoli juegue mucho mejor al fútbol. En un efecto contrario, dicho sea de paso, al que ha mostrado Manolo Gabbiadini, el atacante belga responde muy bien a su función como (falsa) referencia. Su baja estatura, así como su endiablada velocidad, lo convierten en un atacante de lo más resbaladizo para cualquier defensa contraria. Mertens se ofrece, se aleja de los centrales, combina de espaldas, gira y habilita tras él un hueco que jugadores como Insigne o Callejón no dudan en rellenar si se da el caso. O, lo que es lo mismo, el belga no para quieto un instante. Siempre en movimiento. Siempre ofreciéndose. Ya que además, su segunda solución más recurrente es aquella de romper al espacio: jugar entre la espalda de su par y el fuera de juego para plantarse delante del portero.

El partido de Dries Mertens (vs Torino) en cifras: 4 goles, 7 disparos, 88% de acierto en el pase, 2 regates y un tackle. [Squawka]

Ayer, en una mezcla de todas sus facultades -regate, técnica, desmarques y acierto goleador-, Mertens tumbó al Torino. El belga, acostumbrado a contentarse durante los últimos años con un rol más secundario, como revulsivo, en la pugna con Lorenzo Insigne por el costado izquierdo; finalmente ha sido lejos de la banda, y a pocos meses de cumplir treinta años, donde ha encontrado hasta el momento su mejor rendimiento futbolístico. Tuvo que cambiar Mihajlovic, en base a su error en el planteamiento, y volver a colocar a un extremo como Falque más cerca de Belotti. A quienes también acompañó Maxi López, mientras Ljajic ofrecía su asiduo movimiento hacia la zona de medios. El cambio respondió, pues ipso facto el Torino recortó distancias. No se contentaría con ello, y tiempo tendría para maquillar el resultado con otros dos tantos. Aunque para entonces ya era demasiado tarde. No hubo respuesta con la que poner freno a Mertens, porque esa es la mejor cualidad del belga: nunca sabes cómo ni por dónde, pero aparece y el desenlace no suele ser de buen gusto para sus rivales. 

Artículo relacionado: 'Los parches de Maurizio Sarri' - Análisis de las variaciones del Napoli en este curso 2016/2017
Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario