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NADIE TOCA LA DIANA

No todas las segundas partes tienen porqué ser malas. O así, al menos, es como intenta auto-convencerse Paulo Sousa de que permanecer -al menos- un año más en Florencia fue la decisión correcta. Con una plantilla más amplía que el curso anterior, el objetivo de la Fiorentina 2016/17 no será otro que alcanzar la regularidad que permita al equipo rodar por las tres competiciones de la mejor forma posible. Sin embargo, y como no podría ser de otra forma, no habrá estabilidad sin resultados. Ni resultados sin tantos. Y esto, apenas un mes después desde que se diera el pistoletazo de salida a la nueva temporada, se ha convertido en el primer desvelo del técnico viola.

Gonzalo Rodríguez pugna por un balón con Carlos Bacca. Foto: www.acmilan.com

La estrategia fue encerrar a la bestia

Desde un primer momento, la Fiorentina, como cualquier otro equipo que se enfrente al actual Milan, supo que no hay mejor forma para anular el planteamiento de Montella que cortándole los espacios al mejor de sus hombres: Carlos Bacca. Así que, sin Astori -por lesión-, Sousa decidió dar entrada a Carlos Salcedo, que debutaba en Serie A, para formar como tercer central junto a los ya habituales Tomovic y Gonzalo Rodríguez. La Fiorentina decidió entonces tomar las riendas del encuentro, en un dominio que se alargaría prácticamente desde el primero hasta el último de los pitidos del colegiado. Con Carlos ‘La Roca’ Sánchez y Milan Badelj por delante de la defensa, en una larga hilera que Bernardeschi -por derecha- y Milic -izquierda- completaban desde los costados, el conjunto toscano se adueñó de la posesión del encuentro. Con Sousa, y a diferencia de Montella -que volvía a la que durante mucho tiempo fue su casa-, la pelota circula con mayor velocidad por los pies del equipo viola.

La táctica, el 3-4-2-1 que dispone el luso, centra sus consignas en una salida más directa. Bien por bajo o en un juego más directo sobre el que apoyarse en Nikola Kalinic, la Fiorentina acostumbra a volcar sus posesiones sin necesidad de dar más de dos o tres toques en mediocampo. Mientras Sánchez se encarga de estar siempre atento a una posible recuperación-contragolpe del rival, Badelj es quien se ocupa de dar los primeros pases jugando desde atrás. El croata, que ya brilló durante los mejores meses del curso anterior, así como en la Eurocopa en un rol algo más posicional (cubriendo las espaldas de Modric y Rakitic) al que ahora ostenta con Sousa, es la llave principal para el posicionamiento de Borja Valero. Con Badelj (y ‘La Roca’), Valero ocupa el perfil izquierdo de la mediapunta. De esta forma, Valero llega más y, en resumen, la Fiorentina lo hace mejor. A su lado, mientras Ilicic barre de forma horizontal los ¾ de campo, el español acostumbra a pisar línea de fondo para combinar con los otros dos croatas del conjunto: Hrvoje Milic y Nikola Kalinic.

Paulo Sousa: “Estamos buscando mejorar el último pase, el centro, y por ello necesitamos tener más jugadores dentro del área: esta noche, frente al Milan, lo hemos probado, pero debemos seguir mejorando en esta faceta. Es en lo que nosotros creemos. A Bernardeschi lo estamos enseñando a levantar la vista y mirar más a la portería contraria, porque tiene la calidad suficiente para dañar a cualquiera”.  

Pero volviendo al centro del campo, el dominio estadístico (57%-43% de posesión) así como posicional, basó su responsabilidad en la jaula táctica que Paulo Sousa preparó sobre Carlos Bacca. La presión tras pérdida de la Fiorentina y el marcaje sobre el colombiano, inhabilitaron en su totalidad las opciones del equipo rossonero. Si bien Tomovic, ayudado por un participativo Bernardeschi, se encargaron de frenar cualquier intentona de Mbaye Niang por el lado izquierdo del ataque milanista; Gonzalo, Salcedo, Badelj y Sánchez construyeron una especie de perímetro imaginario donde Bacca se resignó una y otra vez a caer en el error (4 pérdidas y solo 2 pases acertados, durante los primeros cuarenta y cinco minutos). El susto para el Artemio Franchi llegó en una sola ocasión del primer tiempo, y no fue en otra acción que una arrancada del ‘70’ aprovechando un descuido viola. La acción terminó en falta. Corría el minuto 3 de partido y la cartulina amarilla terminaría por condicionar el acaecer de Gonzalo durante todo el encuentro (tiempo después, en el 59, sería sustituido por Vecino). El plan de Sousa rozó el éxito. No lo alcanzó porque el poste izquierdo de Donnarumma repelió el zurdazo de Ilicic, desde el punto de penalti, que habría aventajado al cuadro toscano antes de marchar al descanso.

La Fiorentina adoleció, de nuevo, su falta de puntería

Primero fue el poste y después sería el joven guardameta del Milan. Pero, lo cierto, es que la Fiorentina volvió a toparse una jornada más con su escasa efectividad ofensiva. Anoche, frente al equipo lombardo, probó suerte hasta en 20 de ocasiones, de las cuales solo 5 encontraron su sitio entre los tres palos de la portería. Y, salvo el penalti, lo cierto es que en solo uno Donnarumma debió emplearse a fondo. Las estadísticas, transcurridas las seis primeras jornadas de la temporada, hablan por sí solas. Y las noticias para la Fiorentina son tanto buenas como malas. El equipo, junto a la Juventus, es el menos goleado de todo el campeonato: con solo 4 tantos encajados. Por su parte, y aquí llega lo menos bueno, es junto al Empoli (2), el Crotone, el Palermo (3) y a la par que la Sampdoria (5), el equipo con menos acierto de la Serie A. Dichos números se tornan aún más débiles cuando la Fiorentina juega en casa: solo 2 goles anotados (uno frente al Chievo y el otro a la Roma). Sin embargo, ambos sirvieron para dar la victoria y, a su favor, Tatarusanu todavía no ha encajado un solo gol en estos tres primeros encuentros disputados en Florencia. 

A lo largo de estos primeros seis encuentros (de Serie A), el cuadro toscano ha generado hasta un total de 53 disparos. Es decir, los números hablan de una media cercana a los 9 lanzamientos por encuentro. Las estadísticas, por normales que a simple vista puedan parecer, sin embargo distan mucho de otros competidores directos como pueden ser la Roma (125 disparos; 11 goles), la Juventus (106;9) o el Napoli (104;9). Pero, haciendo un mayor hincapié en las cifras, estas reflejan que la dolencia es mayor -pero que, quizás, también puede tener una temprana solución-: de la media centena (53) de disparos efectuados por la Fiorentina, menos de la mitad (25) fueron registrados desde dentro del área; mientras que el tanto restante (28), desde una posición más alejada. O, lo que es lo mismo, la Fiorentina marca menos porque tira menos y peor que el resto de sus competidores. Nadie podrá dudar de la entrega de Kalinic en cada encuentro, por su constante lucha, sus movimientos y así como sus detalles técnicos; pero, el croata este año apenas ha celebrado un tanto en lo que va de campaña (el año pasado, a estas mismas fechas, ya sumaba 8; y acabó con 16). Uno, igual que Babacar, Bernardeschi y la pareja de centrocampistas Badelj y Sánchez. Sousa deberá reunir sus fuerzas en encontrar una mejor estrategia de ataque. La Fiorentina llega, pues su números lo demuestran, pero no tanto ni tan claro como exige su principal objetivo de clasificar por Europa.

Los 10 equipos con más disparos a puerta en la J6 de la Serie A 2016/17. Fuente: Squawka.com

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