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GONZALO HIGUAÍN AL RESCATE

El balón ha echado a rodar de nuevo en Italia. La temporada 2016/17 ya está aquí. Y con ella, como es habitual, numerosas novedades en forma de nombres: algunos que se despiden de la liga, mientras otros llegan a continuar su carrera en la misma. El mensaje, sin embargo, se mantiene con respecto a los últimos años. La Juventus continúa siendo muy superior al resto. Y este año, en vistas al mercado, quien sabe si ampliando esa distancia con sus perseguidores más cercanos. Apareció Gonzalo Higuaín, su flamante fichaje, que con menos de media hora por delante y en su cuarto toque sobre el césped otorgó los tres primeros puntos a una Juventus que ya, desde el inicio, se aferra a la primera plaza.

Los futbolistas de la Juventus celebran el tanto de la victoria (2-1). Foto: www.Juventus.com

Sami Khedira, siempre por dentro

Además del ex delantero del Napoli, la Juventus se ha hecho este mismo verano con los servicios de Alves, Pjanic, Pjaca y Benatia. Aunque solo el lateral brasileño formó de la partida. Massimiliano Allegri disipó, al menos por ahora, la posibilidad de que la Vecchia Signora cambiara de forma. La Juventus salió en su habitual 3-5-2, donde, por la baja de Marchisio, Lemina jugó como regista; Asamoah recuperó su tradicional posición de interior, para ocupar el hasta entonces sitio de Pogba; mientras que el ex barcelonista fue la principal novedad del plantel. Atrás cerró la habitual BBC (Barzagli, Bonucci y Chellini), Alex Sandro ocupó el carril izquierdo -en detrimento de Evra- y arriba Mandzukic acompañó a Dybala, como tantas otras veces la temporada pasada. Siendo el primer partido de la campaña, en casa y enfrentando a un rival histórico -que no directo en la lucha por el título-, el escenario se tradujo ideal para que la Juventus mostrase su mejor versión. La mejor, claro está, contando con que solo nos encontramos agosto.

La Fiorentina, por su parte, tampoco dispuso de grandes novedades con respecto a los últimos meses. Sin Borja Valero -por lesión-, la noticia se centró en Federico Chiesa. El joven, de tan solo 18 años, canterano del propio equipo viola, es hijo del mítico atacante italiano (Enrico Chiesa). Y Federico no solo fue noticia por su debut, sino también por sus buenas sensaciones durante el primer tiempo. Con la Juventus dominando, con y sin posesión del esférico, el ‘25’ supuso la principal vía de escape para la Fiorentina. La Vecchia Signora, habitual por otra parte, propuso con el esférico; con Lemina, que, aunque no termine de ser regista, se adapta a jugar por delante de la defensa, la Juventus consiguió ir ganando metros sobre el otro terreno del campo. Los de Paulo Sousa, orientados de inicio en su ya tradicional 3-4-2-1, sin embargo se pasaron casi todo el primer tiempo armados en un 4-1-4-1. La tarea no era otra que obstaculizar la salida de la Juventus, bloquear los carriles por dentro y, de esta forma, buscar la recuperación y la salida a los espacios.

Massimiliano Allegri: "Hoy debo felicitar a los chicos, por el simple hecho de que ya hemos empezado la temporada mejor que el año pasado. Hemos jugado un buen primer tiempo, presionando muy arriba y muy fuerte a la Fiorentina. Aunque, es cierto, que en la recta final antes del descanso nos hemos relajado un poco, hemos dado algún que otro taconazo de más, y no hemos sabido rematar a un rival que estaba muerto. En el segundo tiempo hemos sufrido un bajón normal, dadas las condiciones del mes en el que estamos, y hemos recibido un gol a balón parado; pero creo que Buffon no había hecho hasta entonces ni una sola parada". 

El plan no terminó en éxito: pues la Juventus, siempre bien posicionada, no permitió salir a la Fiorentina más allá de las carreras de Chiesa, que más pronto que tarde fueron apagadas; y, sobre todo, gracias a un nombre propio. O a tres, siendo del todo justos. La Juventus obligaba al repliegue viola, pero sus pases no terminaban de calar sobre el entramado de Sousa. Hasta que apareció Dybala. En un movimiento al que ya acostumbró durante la anterior campaña, el argentino baja a recibir entre líneas, de espaldas, para girar o tocar de primeras. La Juventus agilizó así su circulación, pues a la recepción del ‘21’ siempre se acercaba Alves -lateral derecho- y Khedira -interior-. Así, de esa triangulación, la Juventus no solo añadía tensión a su movimiento de balón sino también desarmaba el sistema toscano. El protagonista del primer tiempo, no obstante, fue el propio futbolista germano. Con la Juventus cada vez más volcada, más rápida y más amenazante, Alex Sandro se sirvió de su carril izquierdo -y la no persecución de Bernardeschi en la marca- para servir un balón templado en el área. Y en esas, apareció Khedira. El interior de la Juventus jamás será recordado por ser el más rápido, ni tampoco el más vistoso en el manejo del esférico. Aunque una de sus principales virtudes, sino la mejor, sea una mezcla de las dos anteriores: incorporarse desde la segunda línea. Irrumpió con todo en el área para rematar de cabeza. Era el 1-0 con el que se llegaría al descanso. Marcador corto, dicho sea de paso, pues Dybala probó su remate de todas formas y posiciones, aunque ninguno precisó la puntería requerida para ampliar el resultado.

Se estiró la Fiorentina gracias a Cristian Tello

Pudo ser un bajón físico -propio de estas fechas-, el conformismo de verse por delante en el resultado o, simplemente, una acertada dirección táctica por parte de Paulo Sousa, pero lo único realmente probado es que el guion cambió por completo en el segundo tiempo. La Juventus dio un paso hacia atrás en su propio campo; y ese mismo retroceso posicional coincidió con Cristian Tello sobre el campo. El español entró en el descanso, en el lugar de Chiesa. Y con él, el técnico luso varió el sistema. La Fiorentina, que apenas pudo desplegar su 3-4-2-1 durante los primeros cuarenta y cinco minutos, pasó a formar en un 4-2-3-1. Marcos Alonso recobró su posición de lateral izquierdo, Tomovic se escoró en el sector contrario, y la Fiorentina comenzó a cerrar con cuatro; en el medio, Badelj y Vecino formaron en un doble pivote; Bernardeschi, que inició en banda derecha, pasó a jugar por izquierda; Tello a la derecha; e Ilicic se situó por detrás de Kalinic. La Juventus no conseguía salir de su propio campo. Y pese a todo, el dominio no terminó de concretarse en peligro. Hasta que en un córner apareció Kalinic para igualar la contienda (1-1). 

Mermada en lo anímico, pero sobre todo en lo físico, los once que formaron de inicio en la Juventus parecían incapaces de desquitarse del empate. El equipo necesitaba soluciones. Variantes. Piernas frescas. Y esas aguardaban en la banda. Superada la hora de encuentro, ya con el empate reflejado en la parte más alta del Juventus Stadium, Allegri decidió hacer debutar -en partido oficial- a Gonzalo Higuaín. Dicho y hecho. El argentino apenas llevaba tiempo con su nueva camiseta sobre el campo, cuando de un rechace (tras un disparo de Khedira) se sirvió para hacer el primero ante su público. El tanto, el segundo de la Juventus en el encuentro, traspasó el derrotismo al equipo de Sousa. A solo quince minutos para llegar la final, Higuaín remató al fondo de la portería su primer goal-win como bianconero. Tiempo también tendrían Hernanes, Evra, Rossi y de debutar Carlos ‘La Roca’ Sánchez para la Fiorentina. Pero el marcador ya no sufriría más cambios. La Juventus se llevó los primeros tres puntos de la temporada, en un escenario para todos conocido: ganando, de nuevo gracias a la lectura de Allegri, y con Higuaín haciendo lo que siempre mejor ha sabido.
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