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COMPETIR POR ENCIMA DE TODO

Por nombres, tanto titulares como suplentes en una lista con remarcadas ausencias, algunas de ellas obligadas y otras muchas decididas por un criterio cuanto menos cuestionado, y, en definitiva, las sensaciones generales de un bloque inmerso en un relevo generacional que parece no haber hecho más que comenzar, no hay argumento posible para rebatir a esta Italia como la peor de todas las Italias de la última década. Líder en un grupo de clasificación donde llegó a alcanzar hasta 24 de los 30 puntos disputados, el balance no resulta tan positivo cuando se atiende a que el combinado nacional azzurro ha sido incapaz de imponerse ante cualquier rival de entidad parecida o superior a la suya, a lo largo de los dos últimos años: tras cosechar empates ante Croacia (en rondas previas), España e Inglaterra, y derrotas frente a selecciones como Portugal, Bélgica (con quien compartirá grupo) o Alemania.

La plantilla celebra uno de los tantos durante la fase de clasificación. Foto: www.t13.cl

Solo unas semanas después de anunciar su fichaje por el Chelsea, club al que se unirá una vez finalizada la Eurocopa y durante las tres próximas temporadas, Antonio Conte presentó su primera y última convocatoria de Italia para un gran torneo. Una lista de 23 futbolistas, que difiere en hasta 10 nombres con respecto a los seleccionados por Cesare Prandelli para el Mundial de 2014 -donde el combinado ni siquiera fue capaz de superar la fase de grupos- y de 14 con respecto a la plantilla que viajó a la última Eurocopa, celebrada en Ucrania y Polonia durante el verano de 2012 -que llegaría a la final, cayendo derrotada por España-. Ahora, fuertemente mermado por las bajas en mediocampo y un inevitable cambio de quinta que no termina de resultar del todo próspero en algunas zonas del campo, el equipo viaja a Francia lejos de la habitual presión de las favoritas. Un escenario que, eso sí, a lo largo de la historia pocas selecciones en el mundo pueden presumir de haber defendido mejor que la italiana.

Larga vida al 3+1 bianconero:

Numerosas conclusiones podrían radicar acerca de los 23 elegidos por Antonio Conte, aunque son concretamente dos las que adquieren una especial relevancia llegados a este primer punto del análisis. La primera hace referencia a los perfiles escogidos, más allá del trío de guardametas: cuatro centrales puros, dos laterales y un comodín, dos pivotes, otro par de interiores, cinco volantes con capacidad de ser también carrileros y cuatro delanteros. O, lo que es lo mismo, una plantilla a grosso modo claramente orientada hacia el 3-5-2 o el 3-4-3, los dos sistemas más repetidos por Italia a lo largo de la ronda clasificatoria. El otro aspecto llamativo -por lo que todavía supone, no porque ni mucho menos resulte inexperimentado- se centra en la estancia al completo de un bloque inamovible, salvo por situaciones de extrema obligación -ya sean lesiones o sanciones-: hablamos del correspondiente a la defensa.

El 3+1 bianconero desde 2010 hasta la actualidad: 79 partidos disputados; 59 victorias, 14 empates y 6 derrotas (191 puntos de 237 disputados).

Recién ampliado su compromiso con la entidad turinesa, y expresado su deseo de continuar hasta la cita mundialista de Rusia en 2018, cuando por aquel entonces ya soplará las 40 primaveras, la de Francia será la novena edición de un torneo internacional de selecciones (5 Mundiales y 4 Eurocopas) en el que Gianluigi Buffon volverá a abrocharse los guantes. Junto a él, y como no podía ser de otra forma, estarán otros tres de los grandes partícipes del rotundo éxito de la Juventus durante los últimos años: Andrea Barzagli, Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini. Sin Marchisio -por lesión-, además de ellos cuatro, Stefano Sturaro y Simone Zaza, quizás, en un perfil más secundario, engrosan hasta en 6 las participaciones del conjunto bianconero a la convocatoria de la Selección. Siendo, de esta forma, la Juventus el equipo que más futbolistas aporta a la expedición definitiva, este dato no refleja mayor significado que el de un apabullante dominio autóctono por parte del cinco veces consecutivo campeón italiano.

Sin un solo regista de puro corte creativo:

En una lista sin Andrea Pirlo ni Riccardo Montolivo, ambos por decisiones técnicas de distinta índole, ni Claudio Marchisio ni Andrea Verratti, víctimas de dolencias físicas, la decisión tomada por Antonio Conte de no incluir a un futbolista como Jorginho se ha vuelto, cuanto menos, llamativa. El brasileño, recientemente nacionalizado con el pasaporte italiano, se ha erigido esta misma temporada a las órdenes de Maurizio Sarri en Nápoles como el mejor centrocampista posicional (más conocido como regista) de toda la Serie A. Sus 206 recuperaciones en medio campo, tres veces más que cualquier otro jugador de la liga italiana, ni sus 3265 pases completados, hasta medio millar más que cualquier otro futbolista de las cinco primeras ligas europeas, han sido avales suficientes para terminar ocupando una de los 23 plazas disponibles. Porque quizás sea eso, sus dos escasas participaciones con Italia, la premisa definitoria por la cual Antonio Conte ha terminado declinando su convocación, en detrimento de otros dos futbolistas con menos capacidad resolutiva en la materia pero más experiencia ante este tipo de torneos tan cortos como exigentes.

Ellos son, obviamente, Thiago Motta y Daniele De Rossi. Acostumbrados a desempeñar a lo largo de sus carreras las posiciones siempre algo más fijas en la zona ancha del campo, las exigencias futbolísticas de equipos como el PSG o la Roma han terminado por hacerlos también desarrollar tareas con más toque y no tanta destrucción. Partiendo de un 3-5-2 cada vez más decidido, por estructura que no aún por nombres, una de las mayores incógnitas reside en quién o, mejor dicho, quiénes serán los encargados de comandar el centro del campo italiano. La última prueba y quizás resolutoria, en forma de amistoso ante Finlandia, pareció aventajar la candidatura de Daniele De Rossi para partir como titular. Sin embargo, las lesiones a sus 32 años de edad han terminado por lastrar buena parte de la temporada 2015/16 del veterano futbolista romano. Algo más rodado, con 14 partidos más disputados esta campaña, aunque ninguno durante la extensa fase de clasificación disputada por Italia entre septiembre de 2014 y octubre del pasado 2015, se presenta Thiago Motta a la próxima Eurocopa. De Rossi sí estuvo en 3 de los 10 encuentros celebrados, mientras que Pirlo (3 veces), Verratti (5), Marchisio (4) y Montolivo (2) fueron los otros futbolistas requeridos.

Antonio Conte, en rueda de prensa: “Evaluamos a Pirlo y a Gionvico, pero es normal que si eliges irte a jugar a la MLS puedas pagar las consecuencias en términos futbolísticos".

El ingreso del de la Roma, en el amistoso del que antes hablábamos, no solo sirvió para poner el 2-0 en el marcador, sino que también su entrada mejoró la circulación de un esférico muy ralentizado cuando discurrió por las botas de Motta en la primera mitad. Sin embargo, si Antonio Conte consigue mejorar al del PSG en este aspecto, bien de manera individual o ayudándolo con la inclusión de un compañero más móvil, las posibilidades de su titularidad ganan muchos enteros. En un perfil lo más parecido al que ya se encarga de desarrollar desde hace tiempo en el equipo parisino y similar al que también efectúa el de la capital cuando no es central y las lesiones no lo privan de ello, ambos parecerán encontrarse escoltados por otros dos centrocampistas con algo más de vuelo. Uno será Marco Parolo, quien, tras no cosechar ni de lejos su mejor temporada en la Lazio, ha terminado entrando por más confianza que méritos en los planes de Antonio Conte; mientras que el otro, todo hace indicar, será Emanuele Giaccherini, también desde siempre muy respaldado por el propio seleccionador, aunque con un nivel superior al que protagonizó en la Premier, desde que recaló en el Bologna de Roberto Donadoni. Como abanico de recursos, se situará Stefano Sturaro, Federico Bernardeschi -si adopta un rol no tan exterior- o el propio Alessandro Florenzi, que ya ha demostrado responder con la misma destreza partiendo desde el lateral, extremo o interior del perfil diestro. Como ausencia destacable, otra más, se encuentra un Giacomo Bonaventura que, tras protagonizar una muy buena temporada en diferentes posiciones y con el mérito que ello supone en un colectivo como el del Milan, tampoco fue llamado para hacer las maletas.

Una delantera con más dudas que certezas:

Sin embargo, especialmente preocupante resulta el aspecto ofensivo de la plantilla. Más allá de lesiones o decisiones técnicas que bien pueden haber debilitado a restantes parcelas del terreno, la actual delantera azzurra es, sin duda, la más perjudicada con respecto al relevo generacional anteriormente mencionado. Si, a día de hoy, posiciones como la portería, la defensa o incluso el centro del campo cuentan con acreditados aspirantes a recoger el testigo en un futuro no tan lejano, la delantera concurre a la cita europea inmersa en un proceso para nada resuelto. Y no por la obligada ausencia por parte de sus candidatos, en cuanto a bajas o disyuntivas del seleccionador, sino más bien por la inexistencia de dichas piezas. Si bien Lorenzo Insigne, Mario Balotelli, Antonio Cassano, Ciro Immobile y Alessio Cerci compusieron el apartado ofensivo del equipo durante la Copa del Mundo de 2014; hoy, solo dos de esos nombres se mantienen en la lista.

Desprovista de talentos ofensivos capacitados para adoptar la responsabilidad de representar a Italia en un torneo como la Eurocopa, los esporádicos chispazos de Balotelli y Cerci en el Milan o los de Cassano en la Sampdoria, todos ellos caracterizados por un carácter cuanto menos peculiar (dicho sea de paso), han sido insuficientes para hacer dudar a Antonio Conte en su decisión. Sorprendente, ahora bien, resulta la no inclusión de futbolistas como Andrea Belotti o Leonardo Pavoletti (quien sí estuvo en la pre-convocatoria), cuando ambos han superado esta temporada la decena de tantos. Sonada también fue la no inclusión de Giovinco. Mientras que curiosa, cuanto menos, resultó la elección de los candidatos a lo largo de la clasificación. Sin la confianza del todo puesta en los más jóvenes, Italia mandó nacionalizar hasta tres futbolistas extranjeros (dos brasileños y un argentino): Jorginho, Éder y el Franco Vázquez; y, solo uno de ellos, estará en Francia. El caso del delantero del Inter resulta contradictorio, puesto que si durante su etapa en la Sampdoria no hacia otra cosa que marcar goles, su posterior rendimiento en el equipo nerazzurro, desde que se anunciase su fichaje en el mercado de invierno, ha terminado incluso cuestionando su presencia en el combinado nacional. Titular, a priori, acompañando a un Graziano Pellè venido a menos en la Premier.

Posible XI titular de Italia para la Eurocopa
Si bien ésta termina siendo la decisión, Italia ganará sobre el césped a un activo muy móvil sobre el frente (Éder) y a un nueve con muchas más cualidades que las de su remate (Pellè). En el banquillo, por lo tanto, esperaría la potente verticalidad de Ciro Immobile y el oportuno empeño de un Simone Zaza que, sea cual sea su papel, acostumbra a rendir siempre a muy buen nivel. Pero, no podríamos cerrar este análisis sin poner bajo la lupa al que será, casi con total seguridad, el verdadero foco de atención italiano. Para ésta, su última gran cita al mando de la Selección, Antonio Conte ha llamado a filas a unos cuantos futbolistas sobre los que recaerá un peso incalculable en el devenir azzurro. Hablamos de los carrileros. Partiendo de la ya mencionada variabilidad posicional, “eclécticos” como se encargó de hacer mucho hincapié el propio seleccionador semanas antes de anunciar la lista, la finura de Bernardeschi o el arrojo de otros como Florenzi o Giaccherini, sumado a la destreza de Antonio Candreva -quien con la selección juega con un nivel mucho más regular que con la Lazio- o la agilidad de Lorenzo Insigne y El Shaarawy -quienes, para desgracia del combinado, comparten posición-, otorgan a Italia una de sus armas más poderosas. Aunque, para completar el correcto funcionamiento de la mejor de todas, éste elenco de futbolistas recientemente descrito deberá encargarse de hacer replegar y proyectar al equipo cuando sea necesario. A falta de decisivas individualidades de antaño, solo así, aprovechando al máximo sus cartas, no solo al contraataque sino también a balón parado, la Squadra Azzurra podrá alcanzar a rendir como un mismo bloque. Lo que, muchas veces, se acaba transformando en el éxito de este deporte.


*CONVOCATORIA DEFINITIVA DE ITALIA PARA LA EUROCOPA 2016:

Porteros: Gianluigi Buffon (Juventus), Federico Marchetti (Lazio), Salvatore Sirigu (PSG).

Defensas: Andrea Barzagli (Juventus), Leonardo Bonucci (Juventus), Giorgio Chiellini (Juventus), Angelo Oggonna (West Ham), Matteo Darmian (Manchester United), Mattia De Sciglio (Milan), Alessandro Florenzi (Roma).

Centrocampistas: Antonio Candreva (Lazio), Daniele De Rossi (Roma), Thiago Motta (PSG), Stefano Sturaro (Juventus), Marco Parolo (Lazio), Emanuele Giaccherini (Bologna), Federico Bernardeschi (Fiorentina), Stephan El Shaarawy (Roma), Lorenzo Insigne (Napoli).

Delanteros: Éder (Inter de Milán), Ciro Immobile (Torino), Graziano Pellè (Southampton), Simone Zaza (Juventus).


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