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MAURO ICARDI AHONDA LAS DUDAS DEL NAPOLI

Ha tardado algo más de lo esperado, y seguro que también de lo deseado, pero Roberto Mancini parece haber dado de una vez por todas con la tecla correcta. Una vez superada la apatía futbolística del primer tramo de la temporada que, eso sí, le hizo ponerse líder de la Serie A, y de sobrepasar una cuesta de enero que no solo le privó de cualquier opción al Scudetto sino que le hizo caer hasta la quinta posición de la tabla; es ahora, a solo cinco jornadas del final, cuando el Inter está mostrando su versión más convincente de la temporada.

Mauro Icardi celebra uno de sus goles esta temporada. Foto: www.elespanol.com


Pero para encontrar el inicio de esta recuperación, tanto futbolística como numérica, en la que reside actualmente el Inter, hay que hacer retroceder una hoja en el calendario. Más concretamente hasta principio del mes de marzo, en la semifinal copera que enfrentó al conjunto nerazzurro con la Juventus. Aquella noche, pese a que la tanda de penaltis decidió que fuese el equipo turinés quien acabe peleando por el título en Roma en el próximo mes de mayo, el Inter de Milán no solo mostró una de sus versiones más ofensivas, seguras y eficaces que se le recuerdan en los últimos años, sino que puso contra las cuerdas como nunca nadie había hecho antes al conjunto entrenado por Massimiliano Allegri. Tras este resultado, el Inter acumula cuatro victorias, un empate y otra derrota; una racha que, aprovechando los baches de sus contrincantes por los puestos europeos, le han hecho consolidar su presencia directa en la próxima Europa League, y le sitúan a solo tres puntos (eso sí, con un partido más que la Roma) de los puestos de acceso a la Champions.

En todo momento el Inter fue tremendamente superior al Napoli

El Napoli visitaba San Siro en uno de sus peores momentos de la temporada. Y es que, en la radiografía de la campaña napolitana se pueden esclarecer tres etapas de muy diferente contraste: la primera, hace referencia a su espectacular arranque, lo que sumado al mal inicio de la Juventus, posicionó a los de Maurizio Sarri como campeones de invierno y, por qué no decirlo, con serias aspiraciones de haber podido acabar levantando el título en el siguiente mes de mayo; el segundo de estos periodos se sitúa en el trascendental choque que estos dos equipos rindieron en el Juventus Stadium, el mismo encuentro que Simone Zaza, partiendo desde el banquillo, acabó resolviendo (1-0), que terminó situando a la Juventus por primera vez en la temporada como líder de la tabla y que, como si de un golpe psicológico tratara, desencadenó en un empobrecimiento en el juego que terminó con el Napoli cayendo eliminado de la Europa League a manos del Villarreal de Marcelino García Toral; y por último, el encuentro de hace un par de semanas en Udine, donde el equipo partenopeo no solo se despidió del Scudetto sino que también vio cómo tenía que decir adiós durante varias jornadas a su máximo artillero, Gonzalo Higuaín, a causa de una expulsión.

Una vez presentados los precedentes, el desarrollo del encuentro siguió un patrón de lo más parecido al de los renglones anteriormente escritos. Los de Roberto Mancini formaron en un asimétrico 4-3-3 que, a la postre, terminó derivando en un 4-4-1-1 donde Kondogbia y Medel formaron más posicionales en mediocampo, donde Brozovic se acercaba a la posición de interior diestro, mientras que Perisic permanecía más abierto en el sector izquierdo. Arriba la movilidad de Jovetic partiendo desde el costado derecho, pero siempre jugando a la espalda de un Mauro Icardi que rápidamente se erigiría como la principal estrella de la noche. Por su parte, el Napoli formó con su irrenunciable 4-3-3, en el cual Strinic ocupó como titular el lateral izquierdo y Gabbiadini, como viene siendo habitual, el vacío de Higuaín en el ataque. Desde un primer momento, el arranque del Inter fue casi perfecto: presión a gran altura, orden defensivo y soluciones rematadoras en el área defendida por Pepe Reina y su defensa. Así llegó el 1-0 de Icardi nada más comenzar el encuentro y así se encargó Brozovic de cerrar el mismo a pocos minutos de llegar al descanso. Si bien es cierto que, en líneas generales, la lectura por parte del Inter fue muy superior a la realizada por el Napoli, los de Sarri encontraron sus mejores minutos a raíz del protagonismo de Lorenzo Insigne en su habitual perfil izquierdo del ataque, apenas unos minutos después de que el Inter se adelantase en el marcador. El Napoli llegaba, se acercaba, pero apenas intimidaba debido a la gran estructura defensiva de un Inter que mantuvo su estrategia también en el segundo tiempo. Dado que el primer encuentro sin Gonzalo Higuaín se acabó saldando en un cómodo 3-0 frente al (casi) descendido Hellas Verona, fue en un ruedo más exigente como San Siro, donde el Napoli echó más en falta la figura del argentino. Tanto por fútbol como por empuje, un futbolista algo más liviano como Gabbiadini no parecía ser la mejor solución para profundizar ante la siempre atenta defensa interista, por lo que el disparo desde larga distancia se convirtió en la finalización más recurrida por el Napoli en el cómputo global de un encuentro en el que las entradas de Mertens (Insigne), Ghoulam (Strinic) y El Kaddouri (Jorginho) no terminaron por mejorar al equipo que formó desde el inicio. 

Mauro Icardi, más eficiente y eficaz que nunca

Es casi seguro que Mauro Icardi no alcanzará esta temporada los números que le alzaron en la anterior como máximo artillero del campeonato, junto a Luca Toni: 22 goles (9 menos de los actuales 31 de Gonzalo Higuaín). Pero lo que sí podemos confirmar es que sus tantos están cobrando una mayor importancia numérica al colectivo. A lo largo de esta campaña, las 15 dianas de Icardi han servido para abrir en dos ocasiones el marcador a favor del Inter (4 menos que en la anterior campaña, donde, todo sea dicho, el Inter llegó hasta los octavos de la Europa League) y que, en su totalidad, se han transformado de manera directa en 15 puntos para el cuadro nerazzurro (5 de las 9 victorias por 1-0 que ha conseguido el Inter esta campaña han llevado el sello del punta argentino). Fino en sus movimientos fuera del área y tremendamente resolutivo dentro de la misma como bien ejemplificó en su partido frente al Napoli, donde marcó pero también dio la asistencia a Brozovic para el segundo, los números de Mauro Icardi recobran un mayor impacto cuando se atiende a su ratio de efectividad: 15 goles en apenas 26 remates a puerta. Todos desde dentro del rectángulo defendido por el rival y solo uno desde el punto de penalti. Resueltas por tanto las dudas que, en los primeros meses de la temporada, llevaron al propio Mancini a prescindir de los servicios de su ‘9’, el estado actual de Icardi es uno de los principales motivos del buen momento por el que atraviesa el conjunto milanés en esta recta final de campaña. Involucrado en todo lo que refiere al aspecto ofensivo, tanto para hacer despegar al equipo como para rematar las acciones contra el marco rival, el delantero interista ha recobrado su importancia en el juego. Y su capitanía, avalada por sus 51 goles en 101 participaciones con el equipo, es la principal piedra en la que se sustenta un Inter que se encuentra cada vez más cerca de recuperar su presencia en Europa. 
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