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Análisis: Standard de Lieja 0-0 Sevilla FC

@AdrianBlanco_

El Standard de Lieja llegaba tras una conflictiva semana en cuanto a temas de dentro y fuera del campo. Una dura derrota (3-0) frente al Brujas, y la posterior destitución de Guy Luzon, el equipo belga recibía a un Sevilla, con sensaciones opuestas y un gran estado de forma. Seis victorias, un empate y una derrota, que le permiten estar tan solo por detrás del FC Barcelona en la tabla clasificatoria de la Primera División, y ya habiendo jugado frente a equipos como el Valencia, la Real o el Atlético de Madrid.

 
Con respecto a los planteamientos: Ivan Vukomanovic, como nuevo entrenador del conjunto de Lieja, decidió armar al equipo desde el principio con un conservador 4-1-4-1. Thuram-Ulien fue el guardameta titular, Milec y Van Damme los laterales, mientras que Faty y Enoh los hombres encargados de contrarrestar la buena circulación del equipo hispalense, desde el medio campo. La garra y velocidad de Bia y M'Poku en los costados. Y en punta, un solitario y dubitativo De Camargo.


En cuanto a los de Emery, su ya reconocido 4-2-3-1; salió con la proyección de Figuieras en el lateral derecho, con el trabajo de Navarro en el izquierdo y, con Carriço-Arribas como pareja de centrales. En mediocampo, Krychowiak-Banega formaron el doble pivote. Reyes y Aleix Vidal en costados, y un sorprendente y valiente Vicente Iborra como segundo hombre más adelantado -solo por detrás de Kevin Gameiro en punta-.

Durante los compases iniciales del primer tiempo, el Sevilla fue superior. Figuieras-Vidal, en banda derecha, fueron los encargados de hacer volar desde el costado al equipo. Iborra no cesaba de situarse por detrás del francés, una y otra vez. Desde el balón jugado, y en oportunidades con el esférico parado, el ex del Levante adelantaba su habitual posición de centrocampista para ayudar, y quizá condicionar (al juego directo) el ataque sevillista. No funcionó, pues Reyes y Vidal no cargaron al equipo belga de centros laterales, y sí de hacer funcionar al equipo por dentro. Algo más atrás, en el círculo central, Banega se encargaba de oxigenar el juego, mientras que Krychowiak de hacer lo que mejor sabe, disfrazarse de escoba para recoger todo lo que pasaba por allí. El Sevilla las tuvo, nos las aprovechó y el Standard, con el paso de los minutos, consiguió intercambiar los papeles. 

El equipo Belga se hizo mucho más fuerte desde el medio campo y el equipo supo utilizarlo. Bia y M'Poku se volvieron más constantes en los costados, y poco a poco el conjunto de Vukomanovic se hizo y acabó, dominador de la primera mitad. Diferentes despliegues y oportunidades, ambos solo se olvidaron de una cosa, el gol. El Maurice Dufrasne de Lieja, sediento tras los últimos acontecimientos de volver a vibrar con su equipo, ayudó a medida que el conjunto rojiblanco fue avanzado líneas. Las tuvo pero no las materializó. El Sevilla se resintió ante el empuje local, aguantó y deseó como agua de Mayo la llegaba del tiempo de las duchas.

Kevin Gameiro puja un balón junto a los defensores del Standard Lieja. [Foto vía 100x100fan.com]


Con respecto al segundo tiempo, el partido continúo con la misma tónica con la que dejamos la anterior mitad. El Sevilla no volvió a recuperar su nivel de los primeros compases de encuentro y fue el Standard quien se mostró en un papel más dominador (con y sin balón). Iborra retrasó su posición y Gameiro -que vuelve tras una larga lesión- se mostró muy solitario y poco participativo sin la compañía del centrocampista reconvertido a delantero. Los de Lieja mantuvieron su intensidad (a veces algo excesiva) y Emery tuvo que echar mano al banquillo con el que conseguir rascar algo positivo de su salida a tierras belgas. Los cambios desequilibraron en cierta parte la balanza, y el Sevilla volvió a tenerlas, pero lejos del dominio y superioriadad con el que empezó. Denis ingresó por Reyes, Bacca por un desgastado Gameiro y, Deulofeu por un laborioso Aleix Vidal. El catalán entró e hizo lo que mejor sabe hacer desde la banda, alterar. Mientras que a Bacca solo le faltó algo que siempre le suele acompañar, el acierto de cara al gol. 

Los minutos fueron pasando, el Sevilla no alcanzó el objetivo, y por nivel, por estado en el que llegaban y por cómo acabaron el encuentro -de la misma forma en la que acabamos el primer tiempo- con un Standard abasallando la portería del portugués Beto, a los puntos, se puede decir que el Standard salió como victorioso del encuentro. Un empate, con sensaciones a victoria dentro de Bélgica. Y un empate, con sabor a casi derrota, en un partido, quizá junto al del Calderón, de los más flojos de este Sevilla 2014/2015. Dentro del grupo, las cosas continúan de la forma más apretada posible: Los de Emery siguen líderes con 5 puntos, seguidos del Standard con 4, mientras que Rijeka y Feyenoord, con 4 y 3 en el casillero, ocupan la tercera y cuarta última posición del grupo G.
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